El mundo está ávido de mujeres decididas, con personalidad, atrevidas, de mente abierta, mujeres seguras, extrovertidas y llenas de espíritu (unos las llaman putas), pero cuando una mujer hace lo que quiere (guardando las proporciones) aparece la doble moral de la que tanto nos quejamos pero hacemos parte. Pero al carajo, vivamos con el corazón y seamos las mejores putas, llenas de virtudes, deseos, pasiones y sentimientos que no le hacen daño a nadie más que a nosotras mismas si no los vivimos a plenitud
Por Daya Sascher Cheridam
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